Cruzadas premedievales


Campañas Sagradas por la Iglesia y Consagradas por el Imperialismo

Las cruzadas de los mártires


San Jorge
 

Cruzadas cristianas antes del contexto y después de su concepto

La historia oficial nos presenta las cruzadas como una serie de guerras santas impulsadas por la Iglesia católica para liberar los lugares sagrados del dominio musulmán. Una historia de heroísmo, fe y sacrificio, que tuvo como resultado el establecimiento de un reino cristiano en Jerusalén y el contacto con otras culturas y civilizaciones.


Pero esta versión no es la única ni la más completa. Existen otras visiones alternativas que cuestionan, matizan o contradicen la historia oficial. Visiones que provienen de otras fuentes, otras perspectivas y otros intereses. Visiones que nos muestran las cruzadas como un fenómeno complejo, ambiguo y contradictorio.


¿Qué hay detrás de la historia oficial? ¿Qué otras historias se ocultan o se silencian? ¿Qué otras voces se escuchan o se ignoran? ¿Qué otras interpretaciones se hacen o se rechazan? Estas son algunas de las preguntas que nos plantean las versiones alternativas de las cruzadas. Para comprender las cruzadas, no basta con conocer los hechos, sino también el contexto y el concepto que los enmarcan. El contexto es el conjunto de circunstancias históricas, sociales, políticas, económicas, culturales y religiosas que rodean y condicionan los hechos. El concepto es la idea o el significado que se les atribuye a los hechos.


El contexto y el concepto de las cruzadas no son fijos ni inmutables, sino que cambian según el tiempo y el espacio. Antes de las cruzadas, el contexto era diferente al de después de las cruzadas. Y el concepto de las cruzadas era diferente al de otros movimientos o conflictos similares.


Antes de las cruzadas, el contexto era el de una Europa feudal, fragmentada y amenazada por los invasores vikingos, magiares y sarracenos. El concepto de las cruzadas era el de una peregrinación armada, una penitencia colectiva y una guerra justa en defensa de la cristiandad.


Después de las cruzadas, el contexto era el de una Europa en transformación, con el surgimiento de las monarquías, las ciudades, el comercio y las universidades. El concepto de las cruzadas era el de una empresa colonial, una aventura caballeresca y una cruzada universal contra todos los enemigos de la fe.


Pero el contexto y el concepto de las cruzadas no son los mismos para todos los actores y observadores. Existen otros conceptos y contextos alternativos que nos ofrecen otras miradas y otras comprensiones de las cruzadas.


Por ejemplo, el concepto y el contexto de los musulmanes, que veían las cruzadas como una agresión injustificada, una invasión extranjera y una amenaza a su unidad y a su fe. O el concepto y el contexto de los bizantinos, que veían las cruzadas como una ayuda ambigua, una alianza inestable y una traición imperdonable.


También existen otros conceptos y contextos alternativos que nos ofrecen otras visiones críticas y marginales de las cruzadas. Por ejemplo, el concepto y el contexto de las mujeres, que veían las cruzadas como una oportunidad de emancipación, una participación activa y una resistencia heroica. O el concepto y el contexto de los herejes, que veían las cruzadas como una persecución brutal, una imposición dogmática y una violación de la libertad de conciencia.


Para hacer un análisis contextual y conceptual más profundo de las cruzadas, debemos tener en cuenta las siguientes consideraciones:


- No hay una sola historia de las cruzadas, sino muchas historias, que dependen de las fuentes, las perspectivas y los intereses de quienes las cuentan.

- No hay un solo contexto de las cruzadas, sino muchos contextos, que varían según las circunstancias históricas, sociales, políticas, económicas, culturales y religiosas de cada época y lugar.

- No hay un solo concepto de las cruzadas, sino muchos conceptos, que cambian según las ideas, los significados y los valores que se les atribuyen a los hechos.

- No hay una sola interpretación de las cruzadas, sino muchas interpretaciones, que se basan en los argumentos, las evidencias y las críticas que se presentan a favor o en contra de las mismas.


Por lo tanto, para hacer un análisis contextual y conceptual más profundo de las cruzadas, debemos:


- Comparar y contrastar las diferentes historias de las cruzadas, reconociendo sus similitudes y diferencias, sus aciertos y errores, sus fortalezas y debilidades.

- Relacionar y explicar los diferentes contextos de las cruzadas, comprendiendo sus causas y consecuencias, sus influencias y repercusiones, sus continuidades y rupturas.

- Analizar y evaluar los diferentes conceptos de las cruzadas, identificando sus orígenes y evoluciones, sus funciones y fines, sus implicaciones y consecuencias.

- Dialogar y debatir las diferentes interpretaciones de las cruzadas, respetando sus puntos de vista y opiniones, sus razones y evidencias, sus críticas y propuestas.


Judaizacion de Roma y Romanización de los judíos 
Relato fariseo 
Tradición judía
A finales de 66, estalló un conflicto entre los griegos y judíos de Jerusalén y Cesarea. Según una tradición judía registrada en el Talmud (Gitin 56 a-b), Nerón llegó a Jerusalén y ordenó a sus soldados que lanzaran flechas a los cuatro vientos. Todas las flechas cayeron sobre la ciudad. A continuación, pidió a un niño que pasaba que recitara un verso que había aprendido ese día: «Me vengaré de Edom mediante mi pueblo de Israel» (Ez. 25,14). Nerón quedó aterrorizado, comprendiendo que Dios quería que el Templo de Jerusalén fuera destruido, pero que luego lo castigaría por ello. Nerón dijo: «quiere sembrar la destrucción en su Casa, pero echarme la culpa a mí». Nerón regresó precipitadamente a Roma y se convirtió al judaísmo para evitar ese castigo. Vespasiano fue el general enviado para sofocar la rebelión judía.
También según el Talmud, el sabio Reb Meir Baal HaNess era descendiente del propio Nerón, pero la historia no registra ningún hijo o hija del emperador que le haya sobrevivido.
Tito Flavio Josefo (en latín: Titus Flavius Josephus; Jerusalénc. 37-Roma, c. 100),1​ nacido como Yosef ben Matityahu (en hebreoיוסף בן מתתיהו, en griego: Ἰώσηπος Ματθίου παῖς),23n. 1​ fue un historiador judeorromano del siglo i, nacido de un padre de ascendencia sacerdotal y una madre de ascendencia real.
Inicialmente luchó contra los romanos durante la primera guerra judeo-romana como jefe de las fuerzas judías en Galilea, hasta que se rindió en 67 d. C. a las tropas romanas al mando de Vespasiano, después de un asedio de seis semanas de Jotapata. Josefo afirmó que las profecías mesiánicas judías que propiciaron la primera guerra judeo-romana anunciaban que Vespasiano se convertiría en emperador romano. En respuesta, Vespasiano decidió mantener a Josefo como esclavo y presumiblemente intérprete. Después de que Vespasiano se convirtiera en emperador en el año 69 d. C., le otorgó a Josefo su libertad, momento en el que Josefo asumió el apellido del emperador Flavio.4
Josefo desertó completamente al lado romano y se le otorgó la ciudadanía romana. Se convirtió en asesor y amigo del hijo de Vespasiano, Tito, y ejerció como traductor cuando Tito dirigió el sitio de Jerusalén en 70 d. C. Al asedio, que resultó ineficaz para detener la revuelta judía, le siguieron el saqueo y la destrucción de la ciudad y del Templo de Herodes (Segundo Templo).
Josefo registró la historia judía, con especial énfasis en el siglo i y la primera guerra judeo-romana (66-70 d. C.),5​ incluyendo el asedio de Masada. Sus obras más importantes son La guerra de los judíos (c. 75) y Antigüedades judías (c. 94).6​ La guerra de los judíos relata la revuelta judía contra la ocupación romana. Antigüedades judías describe la historia del mundo desde una perspectiva judía para una audiencia aparentemente griega y romana. Estas obras proporcionan información valiosa sobre el judaísmo del siglo i y los antecedentes del cristianismo primitivo,6​ aunque este no es mencionado específicamente por Josefo. Las obras de Josefo son la fuente principal junto a la Biblia para la historia y la antigüedad de la antigua Palestina.7

Cruzada cero: los apóstoles contra el imperio ✝️

orden de elección:

  1. Simón, hijo de Jonás o Juan (Simón bar Jonah o Šim`ôn bar-Yônâ) (Mt 16:18), renombrado por Jesús como Pedro (Mr 3:16). También conocido como Simón bar Jochanan (arameo) o Simón Pedro.
  2. Santiago el Mayor, hijo de Zebedeo. También conocido por el nombre Jacobo.78
  3. Andrés, hermano de Pedro y exdiscípulo de Juan el Bautista.
  4. Juan, el menor de los doce, también hijo de Zebedeo (por tanto, hermano de Santiago el Mayor). Jesús llamó a ambos Bo-aner'ges, lo que significa 'hijos del trueno'. (Mr 3:17)
  5. Felipe de Betsaida.
  6. Bartolomé, hijo de Talemai, llamado también Natanael de Caná.
  7. Tomás, también llamado Dídimo o Mellizo.
  8. Mateo, el publicano o recaudador de impuestos, llamado también Leví.
  9. Santiago el Menor, también conocido como Santiago, hijo de Alfeo.
  10. Simón el Cananeo, el Celador o Zelote (guerrillero).
  11. Judas Tadeo, también se le llama simplemente «Tadeo», o «Judas de Santiago». (Jn14:22)
  12. Judas Iscariote, también es referido como «Judas, hijo de Simón» (Jn 6:71; Jn13:26). Judas, a causa de su traición a Jesús, se ahorcó (de acuerdo a Mateo 27:5), o se cayó en el campo produciéndose una herida mortal en la cabeza (según Hechos 1,18) y a raíz de esto se escogió a Matías en su lugar.
    • Matías, el sucesor de Judas, elegido a la suerte en el Monte de la sangre. (Hechos 1, 12-26).



Primera cruzada: 

Procesión en las catacumbas de Calixto.

El mundo cristiano estuvo signado por la persecución estatal desde sus inicios, pero especialmente durante los 250 años entre el incendio de Roma del año 65 hasta el Edicto de Tolerancia del año 313, por este motivo una de las características del cristianismo primitivo es la clandestinidad de sus reuniones. Desde inicios del siglo ii se popularizó el género literario de las Acta Martyrum, que describen con emoción las circunstancias de persecución y muerte de los santos. Tan característico era el martirio que esta época es denominada la Era de los Mártires, y la Iglesia de Alejandría comenzó a contar el paso de los años desde la Gran Persecución de Diocelciano.

A principios del cuarto siglo surge la controversia arriana, durante la cual muchos miembros de la jerarquía eclesiástica y algunos emperadores negaron la divinidad de Jesucristo. Esta postura dio pie a severos conflictos durante el siglo iv, y fue finalmente abandonada.

A pesar de las persecuciones, la iglesia clandestina creció en número de miembros y en dispersión geográfica hasta convertir al primer emperador cristiano, Flavio Valerio Constantino. En el año 313 el cristianismo fue legalizado, lo cual facilitó la reconstrucción de iglesias y la presencia pública de esta fe.

En el año 325, Constantino convocó el Concilio de Nicea, una reunión de obispos cristianos venidos de todo el mundo con el objeto de zanjar diferencias de praxis y de doctrina entre todas las iglesias. Este Concilio condenó el arrianismo y dio fin a la era primitiva del cristianismo.



Escritores y textos

Línea de tiempo con los principales escritores y textos de los primeros cristianos, junto a las principales persecuciones y el primer concilio de Nicea:

Efrén el SirioAtanasio de AlejandríaPacomioAfraatesDidascalia apostolorumEusebio de CesareaMetodio de OlimpiaArnobio de SiccaAntonio AbadVictorino de PettauDionisio de AlejandríaLactancioLuciano de NicomediaPablo el ermitañoTradición apostólica (Hipólito de Roma)Gregorio TaumaturgoNovacianoCipriano de CartagoOrígenesHipólito de RomaMuncio FélixSexto Julio AfricanoTertulianoA DiognetoClemente de AlejandríaIreneo de LyonAtenágoras de AtenasPantenoTacianoMelitón de SardesJustino MártirPastor de HermasPolicarpo de EsmirnaPapías de HierápolisEpístola de BernabéArístides de AtenasDidachéSegunda epístola de ClementeClemente RomanoIgnacio de AntioquíaEra apostólica

☧ In Hoc Signo Vinces ☧

con esta señal vencerás 

La visión de Constantino durante la guerra civil es el punto de inflexión de la iglesia primitiva a la imperial 

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